dijous, 6 de febrer de 2014

Darwin y el árbol de la vida.

Tanto Darwin como su trabajo sobre la evolución biológica, son elementos imprescindibles para comprender cómo funciona la ciencia actualmente.


Darwin, nacido en 1809 en Inglaterra, hijo de un médico acomodado. Su padre le estimuló para que estudiase medicina, por lo que en 1825 fue a la universidad de Edimburgo para tal fin. Sin embargo le pareció horrible la cirugía. Entonces comenzó a oír de historia natural y la evolución de Lamarck.

En 1827 abandonó medicina y fue a Cambridge para hacerse rector y así disponer de tiempo libre. Se aficionó a los escarabajos, hacía excursiones y reuniones con botánicos, y también trabó amistades con profesores.


Uno de ellos le presentó al capitán Fitz Roy para su expedición del Beagle alrededor del mundo para explorar Sudamérica. Darwin fue contratado como naturalista sin retribución, más bien para ser acompoñante del capitán.

Sin embargo, durante su largo viaje de cinco años (1831-1836), recogió una cantidad enorme de plantas, fósiles y también algunos animales como tortugas; la tripulación llegó a protestar por toda la carga que llevaba Darwin en el barco. Le gustaba observar los diversos medios naturales que visitó, intentando aprender nuevas cosas y, no satisfecho con las explicaciones que le dieron los profesores, buscar respuestas para la diversidad o la complejidad de seres vivos.

De vuelta en casa, construyó un invernadero en casa para seguir plantando plantas e investigar. Mantenía una gran correspondencia con otros expertos (Huxley, Lyell, Wallace...) para intercambiar información y recabar opiniones. La gran cantidad de cartas que escribió y recibió (ca. 14500) son una magnífica fuente histórica para ver como evolucionaron sus ideas. 

Incluso publicó anuncios para comprar más especies con las que experimentar. Esta manera de compartir información de forma tan grande le enriqueció como genio, algo que ser puede ver también en Einstein (que usó 30000 cartas).

Un libro que influyó mucho en Darwin fue el "Ensayo sobre el principio de la población", de T. Malthus, donde defendía que la población crecía más rápido que los alimentos y ocasionaría la supervivencia del más apto. Curiosamente, Alfred Russell Wallace (1823 - 1913) también llegó a las mismas conclusiones que Darwin sobre la evolución tras leer el mismo libro.

Escribió una autobiografía, publicada de forma póstuma en 1887 (Darwin murió en 1882), pero sus familiares la censuraron. Hasta 1957 no se publicó la edición original.


Ideas sobre la evolución

Su obra más conocida es El origen de las especies, con multitud de versiones y traducciones hoy en día.

Según E. Mayr, las ideas de Darwin pueden dividirse en cinco teorías:

  • La evolución como tal. El mundo no es constante sino que cambia a lo largo del tiempo; los seres vivos también lo hacen.
  • Origen común. Todos los organismos sin excepción tienen el mismo origen, con un antepasado común.
  • Diversificación de especies. A pesar de venir de un antepasado común, las especies se han formado por tener diferentes cambios en el tiempo y ha acabado creándose diversidad.
  • Gradualismo. La evolución pasa lentamente en el tiempo, aunque también pueden haber cambios evolutivos.
  • Selección natural. Sobre la domesticación, Darwin pensó, que si el ser humano ha podido, a partir de los lobos, cruzar especies y crear gran variedad de perros en cuestión de milenios, ¿por qué la naturaleza no podría cambiar a los seres vivos?

De los muchos fenómenos que vio Darwin para crear sus ideas, el más famoso es el de los pinzones de las Islas Galápagos, cuyo pico variaba según cada isla; cada uno había evolucionado de forma diferente.

La idea final de Darwin era que todos los seres vivos eran "familiares", procedentes de un mismo origen. Así, el hombre no viene del mono, sino que ambos vienen de un ancestro común, que no era hombre ni mono.

Igual que genios como Galileo, Kepler, Newton..., confirmaron que la Tierra no es más que un planeta normal que gira alrededor de una estrella normal en un Universo inmenso, Darwin demostró que el humano no es el centro de la naturaleza ni una especie superior, sino un ser vivo más, evolucionado del grupo de los homínidos (grandes primates).

Críticas a Darwin

Debido a sus ideas, Darwin recibió un gran número de críticas y controversias, y también se hicieron muchas caricaturas de él. La más común era dibujarlo con cuerpo de mono, como burla hacia su teoría evolutiva.

Hasta hoy en día, gran parte de la comunidad religiosa rechaza la idea de la evolución por ser incompatible con sus creencias.


Incluso se piensa que el mono símbolo de la marca Anís del Mono, está relacionado con Darwin, aunque no se sabe si para afirmar que la marca era la "más evolucionada" o si para desprestigiar al científico.






Implicaciones de la teoría evolutiva

La teoría evolutiva podría tenerse bien en cuenta en la medicina. Los microorganismos, incluyendo al virus de la gripe o el SIDA, se reproducen y evolucionan a un ritmo muy rápido: un cultivo de bacterias evoluciona lo mismo en 25 años que los primates en 1500000 años.

Por eso es importante tener en cuenta todos estos cambios para poder combatir contra muchas enfermedades mortíferas de hoy.

La selección natural está muy ligada a la genética, que la sostiene. Es interesante saber que el 4% de los genes del ser humano actual son del neanderthal. Algunos son beneficiosos, como el mecanismo de defensa contra el frío. En épocas pasadas hubo otras especies de homínidos que acabaron desapareciendo; el Homo Sapiens acabará haciendolo también.






1 comentari:

  1. Atman, crec que deuries "il·lustrar" una miqueta més el teu post, en cas contrari sembla molt "Pobre". Jo posaria una foto de C. Darwin pel principi del post, la portada del seu llibre més important pel mig i algun gràfic, dibuix o diagrama il·lustrant l'evolució, la supervivència dels més aptes o similar.

    ResponElimina